Demandan a Manuel Velasco suprimir a grupos armados en Chenalhó

Exigen que se garantice el regreso de las familias desplazadas

Isaín Mandujano

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- El alcalde de Chalchihuitán, Martín Gómez Pérez, y representantes de 36 comunidades exigieron hoy al gobernador Manuel Velasco el desmantelamiento de los grupos armados en los límites con Chenalhó y que se garantice el retorno de los desplazados.

En caso contrario, advirtieron, ellos mismos regresarán a la zona de conflicto y asumirán las consecuencias que ello implique.

Acompañado de los 36 agentes municipales y comités de educación de igual número de comunidades, el edil viajó desde la región de los Altos hasta la capital del estado, pero fueron retenidos antes de llegar a Chiapa de Corzo, con el fin de evitar que pusiera en riesgo la visita del presidente Enrique Peña Nieto, quien hoy inauguró el nuevo hospital del ISSSTE "Dr. Belisario Domínguez Palencia", en sustitución del que antiguo que colapsó tras el sismo del pasado 7 de septiembre.

 El contingente conformado por unos 200 indígenas aguardó varias horas en la autopista que comunica a la capital del estado con San Cristóbal de Las Casas, y sólo les permitieron ingresar a la ciudad cuando ya Peña Nieto había abordado su helicóptero para retirarse y realizar un recorrido en el ejido Andrés Quintana Roo, municipio de Jiquipilas

En este marco, el edil exigió a las autoridades estatales que desbloqueen los tres caminos que obstaculizaron indígenas de Chenalhó. Estos tres tramos carreteros se encuentran a la altura de las comunidades de Las Limas, Pom y Canaluntic.

Los inconformes señalaron que, desde hace más de 20 días, el camino fue cortado por completo con la apertura de zanjas y el derribo de árboles; además, los miembros de un grupo armado de Chenalhó, que obligó al desplazamiento de unas 5 mil personas de unas nueve comunidades, igual colocaron piedras y otros obstáculos en esas vías.

Los representantes de las 36 comunidades señalaron que ninguna familia ha regresado a sus casas como lo ha aseverado el gobierno estatal y que siguen aún en calidad de desplazados, pues  no hay condiciones para que ellos regresen a sus hogares.

También advirtieron que, si el gobierno no pone orden, ellos intentarán retornar por la fuerza a sus comunidades y van a desbloquear los caminos y, cualquier enfrentamiento que se genere, será responsabilidad del gobierno por no actuar de inmediato.

El párroco de la iglesia de Simojovel, Marcelo Pérez, quien ha estado apoyando a los desplazados de Chalchihuitán, dijo que "si lo anterior pasara, sería un suicidio".

"Por favor iglesias y sociedad civil, exijamos a las autoridades federales y estatal que eviten algo peor que Acteal, que no esperen hasta el 15 de diciembre con el fallo del Tribunal Agrario", clamó el religioso.

El conflicto agrario y limítrofe lleva ya 45 años, y se espera que antes del 15 de diciembre el Tribunal Agrario resuelva este diferendo que viven tanto Chalchihuitán como Chenalhó.
 

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